Su gran sueño es hacer que la música venezolana sea escuchada en todo el mundo. “Cuando toco, cierro los ojos y pienso en la música en sí, en personas y situaciones particulares”. Maracaibo le suena a gaitas.
No hace falta conocerlo por más de tres minutos para constatar que Huáscar Barradas, el flautista de Venezuela, es un tipo tranquilo y con los pies bien puestos sobre la tierra.
“Mi ego no vuela, está bien clavado en el piso”, aclaró desde un sofá, vistiendo una franela azul holgada y un par de cómodas sandalias.
El talentoso zuliano estuvo recientemente en Maracaibo para presentar Entre amigos, un concierto donde participaron varios exponentes de la música venezolana en diferentes géneros como la gaita, la copla llanera y el calipso, entre otros.
Egresado de la Julliard School, en Nueva York, Barradas comparte con PANORAMA su predilección por la comida de la región, algunos gratos recuerdos de su infancia y su primera participación cinematográfica (en la banda sonora) respecto al inminente estreno de Mi vida por Sharon, de Carlos Azpúrua.
1. ¿Cuál fue su primera nota musical?
- El do.
2. Si no existiesen los instrumentos de viento, ¿qué haría?
- Imagínate. Estaría jugando basketball con los Knicks de Nueva York.
3. ¿Cuántas flautas posee?
- Muchas y de muchos tipos.
4. ¿Es imperfecto el silencio?
- No, el silencio es una de las cosas más perfectas que existen.
5. ¿Se considera un flautista “súper star”?
- Por supuesto que no. Hay muchos más “stars” que yo.
6. ¿Siempre le alcanza el aliento para hacer otras cosas?
- Bueno, hay veces que ‘pelo’ y el aliento se me acaba.
7. ¿Aún conserva su primera flauta?
- Sí, recuerdo haberla comprado hace 28 años.
8. ¿Era dulce?
- Nunca toqué flauta dulce. Yo salté directo para la salada. (Risas).
9. ¿Nunca se desgastó?
- No, porque es de metal y la tengo guardada. Se puede caer a veces, pero nunca falla.
10. ¿Puede encantar a las serpientes con sus sonidos?
- Las serpientes y las ratas.
11. ¿Y a las cuaimas?
- Ratas, cuaimas y demás especies del reino animal.
12. ¿Presentarse en el Miss Venezuela le produjo hambre?
- (Risas). No, más bien salí bien llenito.
13. ¿A qué suena Maracaibo?
- A gaitas.
14. ¿Cuánto mide su flauta?
- (Risas). Tiene diferentes tamaños según la necesidad. Porque la flauta se divide en tres partes.
15. ¿Con qué músico no compartiría la escena?
- Creo que soy abierto a trabajar con todo el mundo.
16. ¿Hasta qué edad le amamantó Zarelda?
- Tienes que preguntarle a ella, no me acuerdo.
17. ¿Cuál es la música que interpreta con más tristeza?
- Alfonsina y el mar.
18. ¿Y el que le poduce mayor alegría?
- Cualquier tema que tenga percusión o canciones de Rubén Blades, que me recuerdan a mi niñez, a momentos de tanta alegría.
19. ¿Qué otro instrumento sabe tocar?
- (Risas). El órgano, por supuesto, y un poquito el piano.
20. ¿Siente que perdió el anonimato?
- No, todavía hay gente que ni sabe quién soy yo.
21. ¿Con qué humor se levanta en las mañanas?
- Bueno, de varios colores. Humor negro, azul, amarillo, rojo... todo depende de cómo esté la cosa.
22. ¿Los amigos son para siempre?
- Sí, los verdaderos amigos son para siempre.
23. Musicalmente hablando, ¿qué lo inspira?
- Me inspira la vida.
24. ¿Dónde se retiraría?
- En Choroní.
25. ¿Cuándo supo que éste sería su camino?
- A los 17 años, cuando me fui a estudiar a los Estados Unidos.
26. No hay mujeres feas...
- Sino mal arregladas.
27. ¿Cómo terminaría su E! True Hollywood Story?
- Con 80 grammys, haber trabajado en las 10 últimas películas de Steven Spielberg, habiendo vendido 50 millones de copias en todo el mundo y haber finalmente logrado que la música venezolana se escuche en todo el mundo.
28. ¿Se le ha salido el gallo alguna vez?
- Muchísimas veces, todo el tiempo. Se me salen más de la cuenta.
29. El rayón más grande que ha pasado.
- Son bastantes. Tengo más rayas que una cebra.
30. ¿Cuál es su mayor complejo?
- El no poder tocar el piano bien.
31. ¿A quién prefiere: a “la catira” o a “la negra”?
- A las dos, según la situación porque hay que estar abierto a todas las posibilidades.
32. ¿En qué piensa cuando toca?
- Pienso en la música en sí. Hay veces que cierro los ojos y pienso en personas o situaciones particulares.
33. ¿Algún ‘pique’ con Kenny G?
- No, él ni siquiera sabe quién soy yo.
34. Lo que nunca falta en su nevera.
- La nutella.
35. ¿Y en la cama?
- Las sábanas.
36. ¿Qué sintió al dar su vida por Sharon?
- La oportunidad de haber trabajado con uno de los genios del cine venezolano, Carlos Azpúrua.
37. Si su flauta fuera mágica, ¿cuál sería su mejor truco?
- Desaparecer a todos los malandros para erradicar la delicuencia en este país.
38. ¿Se considera un manipulador de emociones?
- Por supuesto. Todos los artistas, si no logramos eso, estamos muertos.
39. ¿Cuál es su lado más oscuro?
- La parte de abajo de mi cuerpo.
40. Su sueño más recurrente.
- Empatarme con Angie Cepeda, la actriz colombiana.
41. ¿Qué huellas de Maracaibo dejó por la Julliard School?
- Dejé a un conservatorio lleno de recuerdos que amo profundamente.
42. ¿Cómo se titularía una biografía suya?
- Huáscar, el guerrero.
43. ¿Le silva a las mujeres?
- No, les toco flauta.
44. ¿Cómo le cortan la nota?
- Hablándome de los ex novios.
45. ¿Puede el amor esfumarse de un solo soplo?
- Fácilmente, de uno y hasta de medio.
46. ¿Sigue las tonadas de su destino?
- Sí, sigo mucho lo que el destino me ha marcado.
47. Si toda su vida fuera un sueño, ¿temería despertarse?
- No, porque ya mi vida es, precisamente, un sueño.
48. ¿Qué no deja de comer cuando viene a Maracaibo?
- Imagínate. No dejo de comer pastelitos, patacones, las arepas corianas de Bella Vista, los tequeños y los yoyos de Cotorrera.
49. ¿La vida es un tapar de ‘huequitos’?
- Es un abrir y cerrar de ‘huequitos’.
50. ¿Puede tocar con los labios partidos?
- No, no puedo tocar ni tampoco besar.