Buenos días.
Pareciera que voy a pasar a ser parte de la historia de la ciudad de Maracaibo, no por las palabras que a continuación tengo preparadas para ustedes, sino por ser el primer orador de orden…descalzo.
Esto sólo lo puede hacer un maracucho, un maracaibero. ¿Y cómo no voy a hacerlo, si nací en la ciudad de los pioneros?
Tuvimos, el primer banco emisor de billetes y monedas. Fuimos los primeros en tener un sistema eléctrico, un alumbrado doméstico, y telefonía en toda Suramérica. Los primeros en lograr el aterrizaje de un hidroavión en las entonces cristalinas aguas del Lago de Maracaibo.
Aquí filmó Manuel Trujillo Durán la primera película “Muchachas bañándose en el lago”. Fuimos también pioneros en la imprenta, con ocho periódicos antes de entrar el siglo XX.
Tenemos, además, un sol que nos energiza los 365 días del año; el lago más grande de Suramérica, que nos regala todas sus bondades, pesca, petróleo, turismo, diversión…pero, especialmente, el Lago, es fuente de inspiración para todos los marabinos, los zulianos y de todos los que lo conocen.
Tenemos el puente Rafael Urdaneta, uno de los puentes de concreto más largos de su generación, y que aún hoy en día es una obra de ingeniería, extraordinaria.
Los maracuchos somos tan afortunados que tenemos 2 santos bendiciéndonos: San Sebastián y la Chinita…y para rematar, a San Benito ¡por si acaso!
Tenemos nuestra cultura, nuestra manera de comunicarnos, nuestro humor, nuestras delicias culinarias y nuestra música: vals y danza zuliana, contradanza, chimbangueles, décimas, tamboreras… y la reina de nuestro folklore: la gaita zuliana, con sus diferentes variaciones, entre otras, la de tambora, la de Santa Lucía y laperijanera.
La gaita. Máxima expresión del pueblo zuliano, ha ido conquistando a Venezuela-entera con su alegría y mensajes de amor, religiosidad, humor, y tradición. ¡Y qué orgulloso me siento de que existan las caimaneras gaiteras en la esquina de Luis, en Santa Lucía, donde el maracucho canta sus gaitas favoritas.
Ahí está ese proyecto maravilloso de Fundagraez. Donde se está asegurando el futuro de nuestra gaita. Posiblemente, el único proyecto de esa magnitud en toda Venezuela, donde niños de las escuelas públicas están aprendiendo a tocar los instrumentos para interpretar la gaita; y sus voces, educadas, para que canten las canciones heredadas de sus padres y abuelos, y, que cantarán a sus hijos y nietos.
El maracucho es original por naturaleza. Y personajes como
Roñoquero y Mamblea eran conocidos como los seres más embusteros del mundo por sus salidas rápidas. Y Rubén el Campanero, quien durante más de medio siglo fue campanero y organizador de los fuegos artificiales en los festejos de la Virgen de la Chiquinquirá.
Nuestros artistas y compositores sí son vergatarios, aunque de que algunos de los que voy a nombrar no han nacido en Maracaibo, son maracuchos de corazón. Allí están Rafael Rincón González con sus pregones, y Neguito con sus “sin rencores”, ¿y dónde dejamos las improvisaciones de Pedro Palmar en contrapunteo con las décimas de Víctor Hugo Márquez, los rayones del Chino Hung, y los pájaros de Henry Bermúdez?
¿Y qué podemos decir de nuestro artista del beisbol? Luis Aparicio, el único venezolano en el hall de la fama. Tenemos a la pareja más famosa de Venezuela, Daniel y la Chiqui. ¡Ay, la Chiqui!
Somos artistas hasta en la comida. Nos tomamos, a que Ramírez, la mejor merengada de zapote del mundo, y no lo digo yo que soy local, lo dicen los gringos y europeos amigos míos cuando la han probado…y los tequeños, pastelitos, empanadas de viagra, yoyos, patacones, pan con queso, y pan con huevo que sólo existe aquí, al igual que las arepas de pernil con agüita ‘e sapo. Y aunque no nos crea nadie, ¡las arepas corianas en Maracaibo son mejores que en Coro!.
Originales somos y me siento muy orgulloso de la música “raspacanilla”, o música de órgano: Los Mundiales, Los Masters, Los Casinos y hasta los Backstreet Boys del “raspacanilla”, el Gran Caribe. Créanme, una música absolutamente original. El súper combo Los Tropicales que, entre italianos y maracuchos, cambiaron la manera de interpretar la guaracha; Guaco con más de 30 años de pura evolución.
Los Niños Cantores del Zulia, la Sinfónica de Maracaibo, DanzaLuz, Sociedad Dramática de Maracaibo, Ballet Contemporáneo de Maracaibo, Vos Veis, Vocal Song, las bandas jóvenes Tecupae, Bakanos y Mermelada Bunch, todos son originales y de alguna manera diferentes. La lista es muy larga y por eso no los puedo nombrar a todos.
Y me pregunto, si será la gaita zuliana la que brincará fronteras y conquistará los corazones de todo el mundo. Entonces, ¡Ricardo Cepeda será como Sting, y Gladys Vera, como Madonna!
Somos los más simpáticos, y para los que no nos entienden, ¡los más odiosos!
Hablamos diferente porque hablamos de vos, pero no es nuestra culpa, es que el lago evitó que nos contamináramos de los otros dialectos venezolanos, hablamos el más puro castellano ¡cómo si hubiéramos nacido en Castilla! Además de hablar de vos, hablamos al revés, así que en Maracaibo cuando decimos: “Esa flaca está maluúuca”, nos estamos refiriendo a la hermosura de una joven esbelta. ¡Con razón no nos entienden!
¡Cómo no me voy sentir orgulloso de haber nacido aquí!
Somos luchadores, emprendedores, trabajadores e incisivos. Quizás tenemos virtudes heredadas de nuestro patrono San Sebastián, defendemos nuestras creencias y luchamos por ellas, las críticas destructivas se parecen a las flechas con las cuales intentaron asesinar a nuestro patrono.
Pero tenemos grandes desafíos en el Zulia. Debemos poner toda nuestra creatividad para salvar nuestro lago. Si nos lo propusiéramos seriamente, pudiéramos bañarnos como lo hacía Rafael Rincón González con sus amiguitas hace 70 años. Podríamos tener calles sin huecos, hospitales funcionando perfectamente, un transporte público más eficiente, y educación integral, donde nuestros niños no sólo conozcan Doña Barbara de Rómulo Gallego, sino también las leyendas de nuestros antepasados: los wayus.
Tenemos que utilizar esa inteligencia y velocidad mental del maracucho para crear una sociedad exitosa y amplia para todos. Una sociedad ejemplar, en evolución, basada en la autocrítica y en la búsqueda de soluciones adecuadas para nuestros habitantes sin distinciones de ningún tipo.
Debemos rodearnos de los mejores. Tenemos la responsabilidad de demostrarle a Venezuela que no sólo somos capaces de reírnos de nosotros mismos, pero que somos capaces, con nuestro esfuerzo, de crear una sociedad que viva, en armonía y paz.
Muchísimas gracias.
Huáscar Barradas
Maracaibo, 20 de enero de 2010